Escribir sin fecha de entrega, sin temática preadjudicada, sin necesidad... o sin obligación mas exactamente. Necesidad hay, si no ¿por qué? El "para qué" se sabrá al final, según el resultado. Catarsis, exorcismo, incontinencia o vaya uno a saber que demonio impulsa al escriba (ángel arrepentido, primero de su condición y luego de haber renunciado a ella) a caer en éste desnudarse gratuitamente y de seguro en vano, quedando a tiro para el cachetazo. Me leo y noto brutalmente pampa mi soliloquio, que ya no será tal.
Pampa es llano, plausible de ser oteado sin mayores interferencias. Pampa es accesible. Será ésta, intuyo, una desorganizada exposición; una revelación de limitaciones apenas acotadas por las escasas virtudes que puede ostentar un decir primario, pues me noto sin demasiadas pretenciones. Les aseguro que eso no está del todo mal. Ya me he visto queriendo emular a Homero y caer en el propio ridículo al tercer renglón. De todos modos, y para no entrar en un taciturno discurso de diván, lejos de abandonar lo autoreferencial va aqui mi primera confesión, a la cual siento auténtica en éste como en tantos otros momentos: Señores, estoy loco. En realidad miento al manifestarlo de ésta forma, estableciendo locación con eso de estar; Soy loco, sería mas apropiado. Estar significa la posibilidad de un aqui y de un mas allá. Ser implica confinamiento dentro de una naturaleza, sin tanta posibilidad de variables a la vista.
Ahora bien; no soy peligroso (al menos eso cree éste loco)
He aprendido a manejar con tal disfraz mi locura que en la vida paso por estúpido o por gerenciador de situaciones; es decir, me toman mas acentuadamente por otra cosa que por lo que soy preponderantemente. Interesante es haber logrado tan aceitado engaño, pero convengamos que el abuso de la práctica, en ésto como en todo, obra milagros. De aquí en mas atengansé a las impredecibles consideraciones que puedan deparar los capítulos venideros, en los que podré hablar tanto desde el púlpito como desde el patíbulo, de mujeres como de automóviles y con Dios o con su ausencia como consejeros.
martes, 16 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario